SÁBADO, 12 DE JULIO DE 2008
Esta semana, entre el 7 y el 9 de julio, se
reunieron en Viena 300 delegados para asistir al foro de ONG Más allá de 2008,
un lugar pensado para que la sociedad civil realice sus aportaciones a la revisión
de 10 años de la UNGASS. El foro fue la culminación de una serie de consultas
regionales entre ONG que había tenido lugar durante los seis meses anteriores
por todo el mundo. Dada la gran variedad de opiniones que se da entre las ONG,
muchos yo incluido se mostraban bastante escépticos sobre los resultados del
proceso. ¿Sería realmente posible acordar por consenso una declaración y unas
resoluciones conjuntas? Pues lo hicimos
El formato elegido para el encuentro de Más allá de 2008 recordaba a una sesión de la Comisión de
Estupefacientes de la ONU (CND), en que los delegados gubernamentales discuten
la situación mundial de las drogas y adoptan resoluciones en materia de
políticas. A estas sesiones pueden asistir observadores de ONG y organizaciones
internacionales. Esta vez, fue al revés. En esa misma sala de conferencias, los
delegados de las ONG se dedicaron a negociar las resoluciones y los
representantes de Gobiernos podían presenciar el proceso en calidad de observadores.
Como era de esperar, muchos temas desencadenaron
debates complejos, pero después de un primer día preocupante, empezaron a
extenderse los ánimos del consenso. Cuando en la plenaria surgían diferencias agudas,
el tema se delegaba a un grupo informal encargado de presentar una propuesta de
compromiso. En los habituales encuentros de pasillo, tuvieron lugar largas y a
veces tensas negociaciones sobre cuestiones como la reducción del daño, la definición
de consumo de drogas, consumo ilícito, consumo indebido y consumo
nocivo, la participación de los grupos más afectados (incluidos los consumidores
de drogas) en la formulación de políticas, las consecuencias indeseadas del
actual sistema de control de drogas, la erradicación de cultivos relacionados
con drogas cuando no hay alternativas de desarrollo viables, etc.
Los borradores que había sobre la mesa estaban basados en los resultados de las
consultas regionales, y no incluían algunas cuestiones que habían resultado
demasiado polémicas o que no se habían planteado en el proceso preparatorio por
otros motivos. Los intentos por añadir algunos párrafos nuevos se tradujeron en
frustración, ya que la presentación de propuestas se aplazó hasta cuando se
hubiera terminado de trabajar con el primer borrador, y para entonces ya no
quedaba tiempo. Esto fue lo que pasó, por ejemplo, con los párrafos que
instaban a una revisión del actual marco de control de drogas de la ONU,
incluida una posible revisión de los tratados, y que exhortaban a que las
convenciones sobre drogas de la ONU se interpretaran de forma coherente con los
deberes de la ONU en materia de derechos humanos, o a que se ayudara a
desclasificar la hoja de coca retirándola de la lista de sustancias prohibidas.
A pesar de ello, se discutieron en profundidad
muchos otros temas, y finalmente se logró redactar un conjunto de recomendaciones con un lenguaje claro sobre la reducción del daño y
los derechos humanos que insta a adoptar enfoques basados en pruebas y con
sensibilidad hacia otras culturas y sociedades, a incluir a todas las
poblaciones afectadas y estigmatizadas, a garantizar el acceso a medios de vida
alternativos antes de realizar erradicaciones, a mejorar el acceso a medicinas
básicas sometidas a control en virtud de los tratados de drogas, a fomentar alternativas
a las sentencias penitenciarias y delictivas, a analizar las consecuencias
indeseadas del sistema de fiscalización de estupefacientes, a tener en cuenta
los usos tradicionales lícitos, y muchos otros puntos. Se trata de un logro más
que destacable que sin duda impresionará a muchos de los funcionarios que ahora
están implicados en el proceso de revisión de la UNGASS, ya que este documento
se puede presentar como un resultado consensuado de ONG de todo el mundo y con
distintas perspectivas ideológicas.
Ya durante las sesiones hubo un serio interés y una
buena asistencia por parte de la ONUDD y de muchos Gobiernos. El director
ejecutivo de la ONUDD, Antonio Maria Costa, la embajadora de Namibia en Viena y
actual presidenta de la CND, Selma Ashipala-Musavyi, y el embajador francés, en
nombre de la UE, se dirigieron a todos los asistentes al encuentro el primer
día. El señor Costa desafío directamente al TNI en su discurso, al referirse a nuestro informe de respuesta al reciente Informe Mundial sobre las Drogas y afirmar
que, si de verdad creemos que tenemos mejores datos que su organismo, los deberíamos
poner sobre la mesa y organizar un debate racional al respecto. Un desafío que
estamos encantados de aceptar, por lo que ya hemos empezado a estudiar algunas
opciones sobre cómo organizar ese intercambio con la unidad de investigación de
la ONUDD. En cuanto a la reducción del daño, si se analiza con minuciosidad el
discurso de Costa, se puede detectar cierta reticencia con respecto al apoyo
que ha mostrado hacia este enfoque en varios discursos e informes recientes.
Seguramente, alguien le ha presionado para que se muestre más cauteloso con sus
palabras, que en esta ocasión incluyeron un fuerte acento en la abstinencia como
principal objetivo e indudable referencia a los principios básicos de
prevención del VIH/SIDA desarrollados por los Estados Unidos (abstinencia,
fidelidad y preservativos).
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La 'observadora' del Gobierno estadounidense, vestida de negro, comenta la jugada con dos de los grupos norteamericanos a favor de la tolerancia cero. | La presidenta de la CND, que rescató el viejo discurso
de un mundo sin drogas (es nueva en esto), se quedó durante una buena parte
de las discusiones, lo cual es de apreciar. Durante la reunión, aparecieron por
la sala de conferencias bastantes representantes de las misiones en Viena. Una alta funcionaria estadounidense extendió su categoría como observadora hasta el máximo, trabajando muy de cerca con la asociación Drug
Free America Foundation, participando en la redacción de enmiendas y avisando
inmediatamente en cuanto aparecía un texto que chocaba con los principios de
las políticas estadounidenses.
Sin duda, en el proceso hubo errores y puntos
débiles. Cabría destacar, por ejemplo, la ausencia en las consultas regionales
de representantes de campesinos y de ONG que trabajen sobre cuestiones de
cultivo. En el foro, había muy pocos, pero estaba claro que la atención se
dirigía especialmente hacia el consumo de drogas. Las cuestiones relacionadas
con el cultivo, la producción y el desarrollo, por tanto, faltaron en gran
medida del debate. El Foro Mundial de Productores de Cultivos Declarados Ilícitos,
que tendrá lugar en enero de 2009 en Barcelona, salvará, esperemos, esta brecha
y podrá aún presentar una serie de recomendaciones desde el otro lado de la
cadena ante la reunión de alto nivel de la CND que se organizará en marzo de
2009 y con la que culminará el proceso de revisión de la UNGASS.
A pesar de todo, el foro Más allá de 2008 fue un ejercicio muy valioso y con
un debate sustancial, un encuentro que permitió consolidar nuevos terrenos
comunes y con resultados inesperados. El Comité de ONG de Viena, especialmente Michel
Perron y David Turner, que dirigieron las sesiones, y Mirella Dummar Frahi, que
desempeñó un papel clave como persona de contacto con la ONUDD, se merecen un aplauso
por facilitar todo este proceso.
TNI Martin Jelsma
Con motivo del foro de ONG Más allá de 2008, el
TNI ha publicado un resumen de su trabajo durante la última década: 10 años del programa Drogas y Democracia del TNI (1998-2008) (PDF)
Los informes de las consultas regionales se pueden consultar en el sitio web del Comité de ONG de Viena y la versión prácticamente acabada del informe final (sólo le falta algunas correcciones técnicas) está disponible aquí.
La Asociación Internacional para la Reducción de Daños (IHRA) y el grupo American
Civil Liberties Union (ACLU) han escrito blogs diarios sobre las sesiones.
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